Laura Tellez C
Ven.
Hola, ¿qué tal? ¿hacemos el amor un rato? Ven y nos distraemos, ven y cuento tus costillas y tus lunares, ven y guardo pedacitos tuyos bajo mis uñas, ven para que la boca te sepa un poquito a sangre, ven y te doy puños en la espalda mientras te abrazo el cuello con mis piernas, ven y te muerdo los huesitos de las caderas, ven y formamos círculos con el cuerpo, ven y nos tomamos ese chocolate junto a todas nuestra babas, junto a todos nuestros fluidos, ven y hacemos el amor un rato.
Me gustaría que me llamaras como a las 3 de la mañana, y que me dijeras “te necesito, aquí conmigo”.
(Source: eresminecesidadespecial, via infrontofyoureyes)
Yo más que nadie sé que entre todas las cosas que aprendiste en tu
tiempo por este mundo, leer no fue una de ellas, pero a cambio de
eso siempre podías saber como nos sentiamos y llegabas con tus
garritas a mostrarnos tu apoyo y con tu lenguita a secarnos las lagrimas. ¿Te
acuerdas de tu primer día en nuestra casa? Olias terrible, venías
lleno de pulgas y chillabas mucho, lo primero que hicimos fue llevarte
a la veterinaria donde el doc me dijo que ibas a ser tan grande como
un labrador, te desparasitaron, te mandaron un shampoo especial
para quitarte el olor a cerdo con el que venias, y me dijeron que
como eras tan bebé tocaba darte una leche que se parecía a la de
tu mamita de veritas. Te compramos muchos juguetes ese día, teteros, leche,
y coquitas para que aprendieras a comer, llegaste a casa y
te bañamos con agua tibia para quitarte el mal olor y todo
ese mundo de pulgas con el que venias, después de eso dormiste
tu primera siestita en casa. Tu primera noche fue espantosa, llorabas mucho
y no podías dormir, así que decidí ponerte en mi pecho para que escucharas el
latir de mi corazón y te sintieras en casa, eso funcionó, dormiste
hasta que tu panza sonó pidiéndote comida. Te preparé el tetero y con mucha
paciencia aprendí como era que te gustaba comer, dormir y pasar las horas.
Eras taaaan pequeño que no podias subir a las camas y para esto nosotros
te dejabamos un cojin para que lo usaras, subieras y bajaras como
si fuera un rodadero, aprendiste rápido a usarlo. eras tan pequeñito que una
noche al ver que no te despertabas a la hora que solias hacerlo desperté
y al no encontrarte decidí mirar debajo de las camas y allí te encontré,
te habías enredado con una tabla de la cama y no podias salir.
Creciste muy rápido, tu tamaño fue aumentando con el pasar
de los dias y asi mismo fue creciendo todo nuestro amor
por ti, creciste tanto que cuando dormias conmigo me dejabas
sin cobijas y casi sin cama. A tí mi mamá te enseño a dar la mano cuando
querías algo, a echarte en el suelo, a que cada vez que te deciamos "upa"
podias subirte a algun lado.
Yo por mi parte te felicitaba cuando eruptabas porque
siempre me hacia reir que lo hicieras, y al parecer a ti
también te gustaba hacerlo porque lo hacías a menudo, me
encantaba molestarte los cachetes, y sé, que una de las cosas
que más amabas en las noches era que te diera el masaje en la cabeza.
Sé que tambien amabas el pan, los huesitos de carnaza, las galletas,
los trident de mi mamá, y que te encantaba esculcar hasta
encontrar la crema dental.
Yo sé que tu sonreías cuando te rascaba el pecho, que te alegrabas
tanto cuando nos veias que bailabas como loco, que te encantaba
correr y que yo te persiguiera, sé que nos amaste desde
el dia en que nos conociste asi como nosotros lo hicimos.
Perdonanos por estar ocupados aveces para jugar
contigo, o para consentirte, hubiera dado todo porque
te quedaras otro ratito y poder darte tu masaje.
Sé que estas en un buen lugar y que desde allí nos extiendes
tus garritas y tus lenguetazos.
descansa en paz amiguito.
Gracias por brindarnos tu amistad, tu cariño, tus garritas, tu panza,
tus orejitas que nunca se pararon, tu enroscada cola que
siempre batías cuando nos veías, y gracias sobretodo
por hacernos sentir tan especiales siempre.
TE AMAMOS CON EL ALMA NERONCITO.





